¡Dirigir es cosa de niños!
Escrito por Administrator
Miércoles, 29 de Octubre de 2014 16:36
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Si de querer tener proyectos o negocios exitosos se trata, hay mucho que re-aprender de la forma en que jugábamos cuando niños…

Proyectos hay de todo tipo, desde simples hasta muy complejos, sin embargo, tratemos de verlos como si fueran un juego y hagamos algunas analogías, para identificar una serie de buenas prácticas que ya conocíamos y que quizás olvidamos a lo largo de ese gran proceso de pasar de niños a adultos.

De acuerdo con el artículo de Neal S. Gray “The Playground Rules” publicado en la revista PM Network del PMI del año 2000, narra una serie de reglas que podemos poner en práctica en nuestros proyectos a partir de una reflexión que hace una tarde que ve a su pequeño hijo jugando con sus amigos, y donde al final del juego todos terminaron contentos.

De niños, en nuestros juegos generalmente teníamos al menos dos principios:

  1. Todos los participantes (stakeholders) del juego  aceptamos las reglas del mismo.
  2. Jugamos para divertirnos. Todos queremos ganar, pero en ocasiones no todos ganan, sin embargo, al finalizar todos pasamos un buen rato, nos reunimos para continuar charlando, platicamos sobre lo que funcionó y lo que no, y quizás proponemos que otro juego jugar.

En resumen, el juego debe ser divertido y permitir a todos una cierta medida de éxito.

De acuerdo con la analogía de Neal, las reglas del juego establecen los límites de la cancha de juego, lo que se permite dentro y fuera de ésta, quien gana, cómo se gana, establecen el comportamiento permitido por los jugadores, las razones por las que podrían salir del juego, y también cuando el juego finaliza;  es decir y traducido a un proyecto, se definen los límites, el alcance, los objetivos, los criterios de éxito, etc.

Cuando un proyecto no tiene reglas del juego perfectamente definidas, los jugadores seguirán sus instintos sin una dirección correcta complicando así el éxito del mismo.

No es que las reglas del juego hagan desaparecer todos los problemas que se presenten, pero sí logran que el proyecto se mantenga sólido y con dirección cuando los problemas surjan.

De acuerdo con Neal S. Gray, en su artículo menciona algunas reglas básicas del juego que deberíamos considerar para el éxito de un proyecto, al igual que cuando éramos niños:


 

 

PONERSE DE ACUERDO SOBRE LAS REGLAS DEL JUEGO.

Cuando niños, antes de comenzar a jugar, de las primeras cosas que hacíamos eran establecer las reglas del juego, cuando esto no sucedía (lo que difícilmente pasaba), era común que el momento de diversión terminara en discusión.

Al igual que nuestros juegos de niños, si en los proyectos no acordamos las reglas de antemano, el juego no avanzará mucho, o habrá un caos rápidamente que durará más de lo que queremos.

Las reglas del juego ayudan a prevenir conflictos antes de que sucedan, y cuando suceden, dan orientación para encontrar una solución; dan una sensación de equidad a todos los jugadores, la gente se siente más tranquila cuando conoce las reglas del juego antes de  comenzar a jugar. En los proyectos ocurre algo similar, si las reglas del juego no se establecen anticipadamente, el proyecto podría fracasar rápidamente y no alcanzar su objetivo o podría haber caos en éste. Algunas reglas del proyecto incluyen, lo que está en el alcance, cuáles son los riesgos, quiénes participan, quiénes hacen qué, y cómo sabemos cuando las cosas están hechas


DECIDIR ¿QUÉ ESTÁ DENTRO Y FUERA DE LA CANCHA DE JUEGO?

Si quieres jugar, tienes que seguir las reglas establecidas y asumes la responsabilidad de los riesgos asociados y las posibles consecuencias. Si no te gusta seguir reglas, es tan simple como sentarse y ver desde afuera de la cancha el juego.

Siguiendo con las analogías y en un claro ejemplo de  niños, antes de comenzar a jugar un partido de soccer, se pintaba el área de juego, las porterías, se armaban los equipos y se establecía hacia donde no se debería patear fuerte la pelota. Si un jugador pateaba fuerte la pelota hacia el lugar prohibido, y esta caía dentro de una casa y no la regresaban o la regresaban sin aire, entonces el juego terminaba y el causante de la tragedia tenía que pagarla o aceptar el castigo impuesto por todos los jugadores.

Es por ello que las reglas necesitan ser muy claras para todos los que participan en un proyecto, tanto para el equipo del proyecto como para el cliente, y en general todos los interesados clave.

Desde el punto de vista de un proyecto, esto lo podemos relacionar con el alcance. Establecer desde el principio y acordar las fronteras del proyecto, es un paso esencial para controlar la expansión descontrolada del alcance (scope creep), del presupuesto y el cronograma.


SI ALGUIEN SE TIENE QUE IR A CASA ANTES DE QUE EL JUEGO TERMINE HAY QUE AVISARLO.

Antes de comenzar nuestro juego de soccer, si alguien tenía que irse temprano a casa, el equilibrio de poder y justicia podría cambiar fácilmente. Si tu sabías que tenías que irte a casa temprano, tenías que dar aviso. Esto era un factor en cómo eran seleccionados los jugadores, o al menos, nos guiaba a una breve discusión acerca de cómo sustituirlos.

En un proyecto ocurre lo mismo, es de vital importancia entender las restricciones conocidas antes de que el proyecto sea estructurado, por ejemplo, con qué personas contamos en el proyecto, su tiempo de permanencia en el mismo, facilidades de horario, y varios aspectos más. Esto ayudará a minimizar las sorpresas, las podremos gestionar desde un inicio y también nos ayudará a entender mejor lo que podrá y no podrá ser realizado en el proyecto, es decir entender el alcance que podrá lograrse con los recursos disponibles.

¿Qué opinan estimados colegas? ¿Hay o no buenas prácticas que podemos retomar de nuestros juegos de niños para dirigir de mejor manera nuestros proyectos?

En nuestra siguiente entrega, hablaremos de otras tres reglas básicas que menciona Neal en su artículo:

  • Decidir qué determina cuando el juego finaliza,
  • Se agradable,
  • Si vas por la pelota, mira a ambos lados antes de  cruzar la calle.