Dirigir es cosa de niños 3
Escrito por Administrator
Lunes, 03 de Noviembre de 2014 18:02
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Tres reglas básicas más para dirigir como niños! En esta tercera entrega, de acuerdo con el artículo de Neal S. Gray “The Playground Rules” compartimos otras reglas más para poner en práctica en nuestros proyectos.

 

 

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La mayoría de los juegos no se ganan con tan sólo contar con una superestrella. Por lo general, se tiene que trabajar en conjunto teniendo una meta en común. En los proyecto ocurre lo mismo.

Un juego de soccer por ejemplo, no se pierde debido solo a una persona o al técnico, todos los jugadores asumen su responsabilidad en el resultado. En cambio, cuando se comienzan a señalar con el dedo y se reparten culpas, estamos frente a un síntoma de que las cosas no están bien en el equipo.

Los proyectos no son exitosos o fracasan, las personas involucradas son quienes tienen éxito o fracasan. Los riesgos no son sólo míos ni tuyos, sino nuestros…en conjunto.

Si compartimos el trabajo, con sus riesgos y su gestión, podremos compartir la recompensa. No estoy sugiriendo una gestión comunitaria, sino compartir y controlar aquellas cosas sobre las que cada uno de nosotros tiene mayor autoridad y conocimiento.

 

NO DEJES EL ÁREA DE JUEGO SIN PERMISO

Conocer los límites del área de juego o el alcance de un proyecto es muy importante. Por razones de seguridad, los padres no desean que sus hijos anden vagando fuera del área de juego sin permiso. Derivado de las restricciones de tiempo y presupuesto, los directores tampoco quieren que sus proyectos se salgan de las fronteras acordadas sin permiso (Controlar los Cambios).

Cuando los jugadores pierden la  brújula de hacia dónde van, surge rápidamente el caos. Los directores al igual que nuestros padres se enojan y se asustan cuando pierden el control.

Si cada uno comprende la necesidad de tener primero el permiso y se siguen las reglas, es más probable que las cosas no se salgan de control.

 

 

¿RIESGOS? ¡ESO A MI NO ME VA A PASAR!

Los planes de mitigación de riesgos a menudo son dejados de lado porque no creemos que las cosas puedan salir mal en nuestro proyecto, o quizás es que no tenemos tiempo de preocuparnos por eso. Si en realidad no creemos que alguna vez nuestros niños pudieran estar en un incendio, ¿por qué entonces les enseñamos a parar-tirarse al piso-y-rodar?

Porque quizás aunque la posibilidad es baja, las consecuencias serían graves, por lo tanto es preferible dedicar tiempo a esta simple pero efectiva técnica de gestión de riesgos. Generalmente, no hay proyecto donde no surjan riesgos. Entonces ¿por qué no dedicar un poco de tiempo para identificar estrategias de mitigación de riesgos en nuestros proyectos? Dice Neal, la mayoría de justificaciones que he escuchado, son: No tenemos tiempo para eso, no tenemos suficiente información, y a nadie le gusta escuchar esas cosas negativas.

Si no tenemos un plan de respuesta en nuestros proyectos antes de que surja el fuego, entonces cuando éste se presente, correremos asustados y sin dirección clara, alimentando más las llamas en lugar de estar preparados y aplicar la técnica: parar-tirarse al piso-y-rodar ante el fuego que amenaza al proyecto.

Al igual que lo hacemos con nuestros hijos, dediquemos tiempo para identificar los posibles riesgos, y desarrollar un plan para gestionarlos. No tiene que ser algo complicado!

No te pierdas la última entrega de este interesante artículo, donde comentaremos sobre las siguientes:

 

  • Puede haber un ganador?
  • Diviértete
  • Debe haber siempre un árbitro en el juego?