Dirigir es cosa de niños 4
Escrito por Administrator
Martes, 04 de Noviembre de 2014 18:58
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Esperemos que a la entrega de esta última parte sobre las reglas del juego que deben ser consideradas para llevar a buen término un proyecto, usted amigo lector ya esté aplicando si no todas las reglas, al menos si algunas de las que a lo largo de esta serie de artículos le hemos estado hablando. Este artículo "Dirigir es cosa de niños" se refiere a algunas reglas que desde niños conocemos porque las aplicábamos cuando jugábamos y algunas de estas las hemos olvidado ahora de adultos y que sería sano aplicar en nuestros proyectos.

 

 

 

 

¿PUEDE HABER UN GANADOR?

Todos diríamos que sí!!! Pero no porque haya un ganador significa que tenga que haber un perdedor.

En un proyecto, ganar quiere decir que el equipo del proyecto y el cliente o usuario, consideran que el proyecto tiene metas y objetivos razonables y realistas. De hecho, si el equipo considera que el proyecto tiene metas razonables y realistas, estará más dispuesto a dedicar tiempo y energía para alcanzar las metas del proyecto. Cuando la gente ve que un proyecto está perdido o condenado al fracaso, difícilmente dará un mayor esfuerzo para tratar de que sea exitoso.

En cambio, cuando todos los que participan en el proyecto consideran que éste es viable en varios sentidos, es razonable y realista, entonces todos los integrantes del proyecto estarán dispuestos a hacer que las cosas sucedan, dar apoyo y comprometerse. Cuando todas las partes hacen lo que les corresponde a cada uno, se comparte un sentimiento fuerte de victoria, y este sentimiento se da aunque el proyecto esté un poco retrasado o tenga un mayor gasto del presupuestado.

 

 

 

 

DIVIÉRTETE

Esta es una de las reglas básicas y más importantes que nos brinda una mayor motivación en el juego, y aún así, es una de las cosas que menos se recuerda entre los directores de proyectos, clientes, y equipo.

Si el juego es aburrido entonces no será jugado con energía ni entusiasmo.

Los proyectos con poca o nula energía y entusiasmo, es muy poco probable que alcancen la meta en tiempo y en presupuesto, debido a que los  jugadores no estarán contribuyendo a alcanzar el éxito. Esto no quiere decir que se trate a los  proyectos con risas y que sean toda broma y felicidad, pues el verdadero trabajo tiene que realizarse.  Sólo hay que recordar que la naturaleza humana busca que se disfrute y se divierta con lo que hacemos.

A menudo, en los proyectos  hay desacuerdos, demandas, contrademandas y culpas por los retrasos en cronograma,  gastos excedentes al presupuesto o en planificaciones perdidas, es decir, cosas que no suenan para nada divertidas para el proyecto. Trabajar juntos para establecer las reglas, ponernos de acuerdo en ellas y seguirlas, dará como resultado que los proyectos sean más divertidos y se evite todo lo que no puede ser agradable y divertido.

 

¿DEBE HABER SIEMPRE UN ÁRBITRO EN EL JUEGO?

Para iniciar preguntémonos ¿de qué tipo de juego estamos hablando? ¿De uno como los que jugábamos el grupo de amigos o un juego de campeonato que será jugado en las ligas mayores?

Dependiendo del tipo de juego de que se trate, serán las reglas las que necesitaremos. Es decir, un proyecto de baja complejidad y pocos riesgos no requiere el mismo rigor y formalidad que uno de mayores riesgos y mayor presupuesto. El nivel de formalidad en el acta constitutiva y enunciado de trabajo entre uno y otro será muy distinto.

Si hablamos de proyecto que requieren un mayor rigor y formalidad, entonces será necesario desarrollar documentos de gran nivel de detalle que establezcan el trabajo a realizar y sus criterios de aceptación, con procedimientos formales para cambios, establecer roles, responsabilidades, niveles de autoridad claros que permitan contar con una mayor vigilancia y control. Como parte del acuerdo debemos establecer quién será el réferi, el administrador del proyecto. Imaginemos cómo sería un juego de soccer a nivel profesional sin réferi… lo mismo ocurriría en un proyecto sin quien lo administre y dirija.

En resumen, si todos queremos jugar el juego de los proyectos y que éste sea duradero y se gane, se debe trabajar en conjunto para acordar las reglas antes de comenzarlo. Estas reglas del juego son establecidas en el acta constitutiva del proyecto (Project charter) y en el enunciado del trabajo (statement of work). Los proyectos son nuestros juegos de adultos, y nosotros, al igual que a los niños, no nos gusta jugar juegos con reglas desconocidas. Si queremos disminuir el llanto, el jugar a ver quién puede más, y que la gente abandone el juego y se vaya a casa, debemos establecer las reglas desde el comienzo, comunicarlas a todos los jugadores, aceptarlas y entonces comenzar a jugar. Si hacemos esto, comenzaremos con el pie derecho y será más probable que todos ganemos!!!

Así pues, en un mundo cada vez más conectado y globalizado, día a día surge más la necesidad de gestionar proyectos (planificarlos, diseñarlos, ejecutarlos, controlarlos y concluirlos) de manera satisfactoria. Para salir bien de cada fase de un proyecto debemos contar con habilidades, conocimientos, herramientas y técnicas, necesarias para cumplir con los requisitos del mismo.

¡Tu proyecto ha comenzado, juega como niño!